B is for Ballet is my life - B on Pointe

7:53 AM

¡Hola bonitas! Hoy vengo con una entrada que llevo rato queriendo publicar pues me siento muy emocionada por compartir con ustedes este aspecto tan importante de mi vida.

La primera vez que dije "quiero ser bailarina" tenía probablemente unos 5 años y me encontraba viendo la película de El Cascanueces de ABT. Quedé enamorada de los trajes pomposos, la línea en los pies de las bailarinas y sus piruetas.

Desde esa corta edad quise ser bailarina, pero no fue posible para mi tomar clases desde pequeña por lo que tuve que esperar hasta mis 13 años para poder convencer a mi mamá de que me inscribiera en alguna academia.

La primera escuela de danza a la que fui no era la mejor, de hecho el ballet no era su disciplina principal y no teníamos maestros capacitados para darnos las clases tal como las necesitábamos. Curiosamente ese mismo año empecé a usar zapatillas de punta porque los maestros ahí creyeron que estaba lista. Spoilers: No lo estaba.


Esto me causó ciertos problemas porque no tenía las bases suficientes, el cuerpo, ni los pies para usar zapatillas de punta y me tomó algunos años corregir algunos hábitos que había adoptado en esa academia.

Un año después me mudé a otra área de mi ciudad y una amiga me recomendó la academia de ballet a la que ella asistía. El cambio ahí fue demasiado notorio. Las niñas de mi edad estaban ya muy avanzadas así que tuvieron que ubicarme en una clase con niñas unos 2 o 3 años más chicas que yo.

Subir a su nivel fue en realidad muy agotador y difícil. Muchas de ellas llevaban años tomando clases, desde bebés y mi cuerpo simplemente no estaba hecho para el ballet. No tenía (sigo sin tener) los pies, ni la flexibilidad, ni la rotación necesaria en las piernas. Tenía más cosas en mi contra que a mi favor, además de que no contaba con la "figura" y mis piernas eran demasiado gorditas.

Al principio no fue nada fácil, muchas veces estuve a punto de resignarme, de admitir que simplemente el ballet clásico no era para mi. Me sentía frustrada de que a pesar de los años de esfuerzo mi cuerpo parecía no poder amoldarse a lo que se necesitaba.

Hasta que finalmente en mi quinto año como ejecutante nos cambiaron de maestra, una con un método totalmente diferente al de la anterior. Su explicaciones eran muy detalladas, no se quedaba con el nombre de los pasos y las instrucciones básicas como "aprieta las nalgas", "aprieta el abdomen", sino que explicaba la razón detrás de cada esfuerzo en el cuerpo y la logística del movimiento de este.

Puedo decir que a partir de que esta maestra empecé a entender mejor mi cuerpo, conocer cuales eran sus atributos para explotarlos y sus deficiencias para trabajar en ellas. También aprendí a disfrazar algunos defectos como mi falta de flexibilidad en la espalda y la falta de línea del pie.
Los siguientes años fueron más satisfactorios pues aprendí a esforzarme por mi cuenta sin la necesidad de que estuvieran detrás de mi.

Finalmente a mis 20 años de edad dejé la universidad un año para dedicarme a mi graduación de ballet. Puedo decir que fue el año más feliz y satisfactorio de mi vida, pues llevé mi cuerpo a los límites de su resistencia y rompí con esas barreras. Logré hacer cosas que por muchos años se me dificultaron y superé las expectativas de muchas personas, incluso las mías.

Por primera vez desde que había decidido ser bailarina sentí que estaba un paso más cerca a ser quien realmente quería ser.

Terminada mi graduación regresé a la universidad para terminar mi carrera (En ese entonces mi 5to semestre. Ahora estoy en el 9no y último.). Este fue mi último año de ballet y al contrario del año anterior, este fue el más insatisfactorio de mi vida. Por el choque de horarios no podía tomar todas mis clases de ballet así que mi nivel y condición física bajaron. No me daba abasto con las pocas horas que dormía entre el trabajo, la escuela y mis ensayos.

Fue un año muy difícil. En mi esfuerzo por dar mi 100% en todo, terminé decepcionando a muchas personas, incluyéndome a mi misma. Sobreestimé los límites de mi cuerpo y mis emociones. Al final del año sentí una frustración extrema. Sentía que había dado mi todo al ballet y este en cambio no me había dado nada.
Tras haberlo pensado mucho decidí tomarme un año lejos del ballet. Sentí que si en su momento había dejado la escuela para seguir bailando, entonces podía dejar de bailar para terminar con mi carrera.

Fue una decisión muy dura y también un año muy vacío. No me arrepiento de haber dejado el ballet, pues de no haberlo hecho no me habría dado cuenta de todo lo que este me había dado, al contrario de lo que pensaba.

Ahora, un año después a un semestre de terminar mi carrera, estoy lista para regresar. No estoy segura de haber llegado al 100% de mi capacidades y de ser así estoy más que dispuesta a desafiarme a mi misma.
Si llegaron hasta aquí, agradezco mucho su interés y su paciencia. No esperaba ponerme tan emocional al escribir esta entrada, pero siento que les debo honestidad a quienes estén interesados en esta disciplina y no se atreven por su edad o por la falta del "cuerpo". De verdad no les miento al decir que me faltaba todo. Afortunadamente tengo buen oído musical así que aunque mi cuerpo no podía hacer los pasos correctamente al menos seguía bien la música.

Gracias por leer esta entrada y nos leemos en la próxima. Esta es parte de una serie llamada B on Pointe que la podrán encontrar con el tag del mismo nombre. Ahí hablaré acerca de mi experiencia regresando este año, consejos, ballerina hacks y si gustan pueden dejar preguntas por aquí para que responda en otra entrada más adelante.

¡Si ustedes son bailarinas o tienen alguna actividad que les apasione no duden en dejar aquí sus experiencias, quiero saber más de ustedes y lo que les gusta!

XOXO B.

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6 comentarios

  1. Se nota que convertirse en bailarina lleva mucha disciplina! Las(o) admiro mucho, y también se nota que tienes mucha pasión por ello, así que no dudo que seguirás avanzando mucho :)

    A mi me gusta mucho el lenguaje corporal del ballet, pero en mi caso creo que trataré de meterme a stretching o gimnasia, me llama muchísimo la atención *-*

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    1. La gimnasia se me hace muy interesante por la manera en la que estas chicas retuercen su cuerpo, pero francamente estéticamente no es muy de mi agrado. Aunque no debo negar que la flexibilidad en el cuerpo es un complemento perfecto para el ballet.

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  2. El ballet siempre me ha parecido muy bonito, en preparatoria estaba en el taller de ballet, pero no soy nada buena jaja y resultó más difícil de lo que esperaba o.o . Pero está bien, pues por mi parte no considero que sea algo para mi, mas bien me gusta verlo. Espero que te vaya bien con ello, el ballet es una gran disciplina, y es verdad que el vestuario es hermoso *-*

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    1. Gracias por tomarte tu tiempo para comentar linda! Si el ballet es una disciplina que requiere muchos sacrificios pero si de verdad te gusta valen la pena. Saludos!

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  3. Hermosa entrada, muy lindo saber que tu disciplina, esfuerzo y dedicación han logrado darte los resultados que esperabas... Siempre me precio bello el ballet clásico pero por falta de apoyo y tiempo no pude practicarlo ahora que tengo más posibilidades crees que podría a mis 22 años
    Saludos ^^

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    1. Absolutamente! Una amiga y excompañera entró a esa edad y justamente se graduó este junio que pasó a los casi 30 años. Y es bastante buena si me lo permites decir. Es muy dedicada y apasionada. Si te esfuerzas mucho seguro también podrás lograr muchas cosas💕.

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